El pasado martes 28 de febrero, el presidente Chen Shui-bian firmó el documento para cesar las operaciones del Consejo para la Unificación Nacional y sus directrices correspondientes.
Chen subrayó que este paso no tenía nada que ver con el cambio del statu quo del Estrecho, sino que buscaba más bien salvaguardar la libertad, la democracia, la paz, los derechos humanos y el derecho de los 23 millones de residentes taiwaneses a tener la voz final respecto al futuro de Taiwán.
Además de dar por cesado el funcionamiento del Consejo para la Unificación Nacional (CUN), el presidente Chen acordó también que las Directrices para la Unificación Nacional no sigan en aplicación. Con el cese del funcionamiento del CUN, ya no se asignarán ninguna clase de presupuestos y todo su personal retornará a sus puestos originales.
La decisión del cese del CUN fue tomada por Chen en el curso de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional que tuvo lugar el lunes 27 en el Palacio Presidencial, y que contó con la participación de todos funcionarios concernientes de alta jerarquía, entre ellos la vicepresidenta Annette Lu y el primer ministro Su Tseng-chang.
Los puntos importantes que se tomaron en cuenta para el cese de las operaciones del Consejo para la Unificación Nacional y sus directrices correspondientes fueron los siguientes:
1.- Para dar cumplimiento a la resolución aprobada en la última sesión de la Asamblea Legislativa de la República de China (Taiwán) celebrada en enero de 2006 de abolir todas las instituciones existentes cuyo origen no estuviere sustentada de manera legal.
2.- A partir de la promulgación de la ley antisecesión (14 de marzo de 2005) la República Popular China ha intensificado la presión sobre Taiwán sofocando todos sus espacios de intercambio en la comunidad internacional afectando la coyuntura política a su favor y perjudicando unilateralmente el estatus quo del Estrecho de Taiwán.
3.- La libertad y la democracia son los tesoros estratégicos más preciados de Taiwán y debido a que el Consejo para la Unificación y sus directrices tiene como fin eventual la unificación el cual no había pasado por un proceso legal y tampoco se había respetado el proceso democrático cuya soberanía está en manos del pueblo.
El CUN, que fue establecido en el año 1990 con el objetivo de buscar una eventual unificación con China, y sus directrices correspondientes fueron simbólicos, pero las autoridades de Beijing consideran la decisión del presidente Chen de dar de baja al Consejo como otro paso dado por éste para promover la independencia de Taiwán, cuando ha sido China la que durante los últimos diez años ha incrementado su presupuesto militar y ha tratado de alterar el status quo en el Estrecho utilizando métodos no pacíficos contra la isla.
La decisión del Gobierno de dar por cesadas las Directrices para la Unificación Nacional es una muestra de respeto hacia la voluntad libre de los 23 millones de habitantes de Taiwán y tiene como meta mantener la libertad y la democracia de Taiwán y el statu quo del Estrecho así como garantizar la libertad del pueblo de decidir su propio futuro pues como un país democrático, se adhiere al principio de que la soberanía del país está en manos de su pueblo.
La libertad y la democracia son los fundamentos para asegurar la paz perpetua entre los dos lados del Estrecho de Taiwán y adhiriéndose a los valores de libertad, democracia y dignidad humana que merecen todos los chinos.
El mantenimiento del espíritu constitucional de soberanía reside en el pueblo. La democracia y libertad deben ser las directrices superiores del Gabinete y sus agencias afiliadas al manejar los asuntos entre los dos lados del Estrecho de Taiwán.
Last Update: March 7, 2006