Diario El Tiempo 24/09/05
TIEMPO LIBRE / CULTURA ORIENTAL
Fuente: Revista Taiwan Hoy. JIM HWANG / VERSIÓN EL TIEMPO
En Taipei, la capital taiwanesa, muchas personas realizan un ritual taoísta llamado shoujing para librarse de los males que las aquejan. Esta práctica forma parte de la religión folklórica y ofrece algo más que la ciencia moderna. Sin distingo de la posición socio-económica todos buscan solución en el templo
Después del sismo masivo que sacudió el centro de Taiwán el 21 de septiembre de 1999, donde perdieron la vida más de 2.000 personas, algunos siquiatras integraron los equipos médicos con la esperanza de ofrecer alivio a las víctimas de síndrome de estrés postraumático.
La mayoría se encontró desocupado, al ver a la gente haciendo colas para ser tratadas con ritos shamanísticos que rescataron sus "almas asustadas".
El ritual es taoísta, y es conocido como shoujing en idioma mandarín. Su popularidad puede observarse en la cosmopolita Taipei, la cual es una burbuja de modernidad.
En el céntrico Templo Hsingtien, donde se adora al dios taoísta de la Guerra, todos los días desde las 11:20 am hasta las 10:00 pm, multitudes de personas se aglomeran para hacer colas, esperando con paciencia, uno por uno, para recibir la cura o bendición de una sacerdotisa voluntaria.
En cada caso, el proceso solamente dura algunos minutos. La sacerdotisa pide el nombre del suplicante y luego, con varios gestos esotéricos y unos movimientos de un palito de incienso, ella echa su ensalmo.
Los creyentes le dirán que no hay necesidad de enumerar sus síntomas porque el rito de shoujing lo cura todo -"Cura si está enfermo y bendice si no lo está", dice la página web del Templo Hsingtien.
El rito es tan potente que, en casos extremos, el "paciente" ni siquiera necesita estar físicamente presente.
Para aquellos que por ser muy viejos o estar demasiado enfermos se ven impedidos de ir al templo, lo único que los parientes necesitan hacer es traer alguna prenda de vestir sin lavar del suplicante.
Rasgos de un rito En realidad shoujing no es más que la punta del iceberg. Según una antigua tradición es posible, por ejemplo, que los dioses le recomienden ciertos remedios mediante la selección al azar de una varita de bambú en una gran urna, que luego un médium del templo puede cambiar por medicinas.
Después de esto, están los huevos. En las manos correctas, la enfermedad puede transferirse a un huevo, lo que ennegrece la yema al tiempo que sana el sufrimiento humano.
El jitong o el médium espiritual, preside todas las curaciones del templo. El panteón taiwanés de dioses es casi infinito y cada templo posee su dios patrón que se comunica con su congregación a través del jitong, quien habla el idioma del dios del templo.
Los remedios para las enfermedades suelen ser gratuitos, pero los pacientes donan generalmente dinero al templo en agradecimiento.
Todos buscan ayuda Quizás anacronismos, incluso reversión a épocas más oscuras, para algunas personas estas prácticas no son más que superstición, ritos que debieron haber desaparecido con el advenimiento de la medicina moderna.
No obstante la verdad es que en el Taiwán moderno los suplicantes son de todas las clases y grupos de la sociedad.
Según la Encuesta de Cambio Social de Taiwán, que el Instituto de Sociología de la Academia Sínica realiza cada dos años desde 1983, los antecedentes educativos, posición social y lugar de residencia, no tienen que ver con la creencia de la gente en el poder curador de los ritos folklóricos.
Chang Hsun, investigador en el Instituto de Etnología de la Academia Sínica, dice que las personas con menos educación tienden a buscar más a un sanador espiritual en el momento en que siente que algo anda mal con su salud y que la gente más educada suele posponer por un tiempo la visita, pero al final también irá al templo.
En su opinión, la razón por la cual los taiwaneses continúan yendo al templo de la esquina para buscar ayuda es que la religión folklórica ofrece algo que la ciencia moderna no.
La ciencia, dice Chang, necesita un síntoma antes de que comience a buscar una cura. En cambio, las religiones folklóricas de Taiwán tratan la mente, el cuerpo y el alma como un todo.
Concluye que para los taiwaneses hay una dimensión espiritual de la salud física y por eso el Templo Hsingtien o la iglesia cercana tienen un papel que desempeñar.
Creencias y ciencia En la religión folklórica la suerte es fundamental y es cuestión de fe o espiritualidad. La enfermedad es sólo uno de muchos infortunios que pueden plagar a una persona, otros pueden ser un accidente de coche, una caída, o el fracaso de un negocio.
En un seminario para discutir la relación entre la creencia espiritual y la medicina, celebrado en marzo pasado en la Universidad Católica Fu Jen, los intelectuales de diferentes religiones compartieron historias sobre cómo la espiritualidad y la curación se unen de maneras que aún dejan perplejos a los médicos.
Algunos galenos ya reconocen su valor La ciencia cristiana sostiene que el tratamiento médico y espiritual no son compatibles debido a su preocupación porque un camino para la curación pueda descarrilarse por culpa del otro. Sin embargo, la mayoría de los taiwneses no ven el porqué los ritos curativos folklóricos y la medicina moderna no puedan coexistir.
El investigador Chang Hsung indica que la mayoría de la gente que acude al rito de shoujing busca también ayuda de la medicina moderna.
"Ellos reconocen que aunque el rito no puede calmar su garganta irritada o dolor estomacal, las enfermedades tienen sus raíces tanto en los problemas físicos como espirituales", señala Chang.
"Las píldoras pueden resolver los síntomas físicos, pero la gente siente que necesita algo más para su alma, si quiere sanarse completamente".
Admiten su valor Para muchos galenos, los grandes avances de la medicina moderna contra las enfermedades se deben en gran medida a la conquista de la superstición. Incluso, la actitud de la comunidad médica hacia la curación espiritual ha cambiado en los últimos años.
“Los científicos están comenzando a admitir que hay aspectos del proceso de curación que no entienden del todo y que podría haber otras posibilidades, aparte de tratar las enfermedades sólo desde el punto de vista médico", dice Chang.
"También hay un consenso reciente de que el progreso de la ciencia no tiene que poseer una única trayectoria. Eso está llevando a los investigadores a buscar terapias alternativas que se han ignorado por mucho tiempo.
A lo mejor, en cuanto a esas "terapias", los médiums espirituales en el templo tiene algo que aportar, pero muy pocos médicos ahora recomiendan a sus pacientes quedarse en casa.
En definitiva la medicina moderna y la religión folklórica pueden tener sus diferencias, pero su objetivo es el mismo, por lo menos según la definición de salud de la OMS, que es un estado de completo bienestar físico, mental y social.
Last Update: September 30, 2005