Consejo de Asuntos del continente, Yuan Ejecutivo, 1 de febrero de 2005
En una reunión plenaria durante la Decimotercera Sesión del 10° Congreso del Pueblo de la RPC (CNP) el 29 de diciembre de 2004, el Comité del CNP en pleno aprobó el proyecto de “ley antisecesión” y decidió someterlo al Congreso Nacional del Pueblo en marzo para su extensa deliberación y aprobación. Hasta hoy, el gobierno comunista de China no ha presentado ningún detalle concreto o texto del proyecto de la “ley antisecesión” lo que lleva a asumir que las autoridades comunistas están observando las reacciones externas a la ley propuesta, y tendrá estas reacciones en cuenta al formular el proyecto final. Hasta ahora, por los comentarios de las autoridades chinas creemos que la “ley antisecesión” se bosquejó dentro del marco de la constitución de la RPC bajo los principios de “unificación pacífica” y “un país, dos sistemas”, y en la adhesión estricta al principio llamado “una China”.
En cuanto a los posibles y específicos contenidos de la “ley antisecesión”, entendemos que se presentará “la unificación” como la única opción válida en las relaciones del Estrecho. También definirá unilateralmente el significado, alcance y consecuencias legales de las actividades “anti-separatistas”, y explícitamente estipula qué acciones y condiciones constituirían la independencia de facto y la secesión de la madre patria. La ley también daría fuerza a la responsabilidad legal y el posible castigo para acciones percibidas como promotoras de la independencia, así como las pautas para el tratamiento de “separatistas” antes, durante y después del uso potencial de la fuerza contra Taiwán. Estas regulaciones aplicarían a los ciudadanos, empresas, organizaciones y oficiales gubernamentales en China y Taiwán. De hecho, la ley puede verse como un acto habilitante para legalizar la guerra, mientras autoriza al Ejército de Liberación del Pueblo, Policía Armada y Milicia para resolverse “el problema de Taiwán” a través de medidas no pacíficas. Al mismo tiempo, la ley declarará de nuevo “el problema del Taiwán” como un asunto interior y que ninguna fuerza externa debe interferir en el Estrecho de Taiwán.
La aprobación de la “ley antisecesión” tendría un impacto severo en las relaciones del Estrecho y en la paz y estabilidad de la región. Principalmente, por lo que el nombre de la ley claramente denota, China desea declarar el statu quo actual en el Estrecho de Taiwán como “unificado” y no “separado”, una demanda opuesta a la realidad política presente en el Estrecho “dos entidades separadas e iguales” y es equivalente a cambiar el statu quo unilateralmente. En segundo lugar, formulando la “ley antisecesión”, China desea establecerse como la única fuerza que puede dominar y enmarcar el ambiente del Estrecho a voluntad. Haciendo esto, China ignora completamente el entendimiento de la comunidad internacional de la situación en el Estrecho de Taiwán. China no sólo amenaza dañar en serio la paz y estabilidad regional, sino que desafía a la comunidad global muy interesada en la seguridad y estabilidad en la región. En particular, China se autoriza para interpretar el statu quo en el Estrecho de Taiwán, mientras viola de esta manera los intereses de otras naciones en esta región. Otro punto para considerar es que Taiwán es una sociedad pluralista, democrática dónde la población disfruta de libertad de expresión. Aunque la propuesta “ley antisecesión” es una ley doméstica, el hecho es que para los comerciantes Taiwaneses que invierten en China, los estudiantes Taiwaneses y turistas en el continente, e incluso las corporaciones internacionales, esta ley constituirá una forma de “terror rojo”, qué a su vez afectará los intercambios normales ciertamente por el Estrecho Taiwán.
Entre el pueblo de Taiwán, el proyecto de la “ley antisecesión” ya ha activado un levantamiento en la antipatía hacia las autoridades chinas. En un sondeo de opinión publicada por el MAC el 24 de diciembre de 2004, casi 83% de los taiwaneses expresaron su oposición a la promulgación de la “ley antisecesión” por parte de las autoridades chinas. Si China promulgara la ley, semejante movimiento destruiría completamente la base para el intercambio amplio y la reasunción de diálogo entre los dos lados del Estrecho de Taiwán.
El mantenimiento de la paz y la estabilidad del Estrecho no sólo es el deseo sincero de todo el pueblo de Taiwán, también es el deseo unido de la comunidad internacional. En el futuro, el gobierno de Taiwán continuará promoviendo a través de una variedad de medidas el establecimiento de un Marco para la Paz y Estabilidad del Estrecho para regular las interacciones del Estrecho. La meta es preparar un mecanismo y marco para las negociaciones que están de acuerdo con el statu quo actual del Estrecho de Taiwán. Además, incrementaremos esfuerzos para explicar nuestra posición a la comunidad global, y llamar a todas las naciones a no volver su ojo ciego al aumento del ejército de China y sus intenciones hostiles hacia Taiwán. Esperamos que la comunidad internacional emplee los medios disponibles y use su influencia para impedirle a China tomar pasos más allá para dañar la paz y seguridad regional. Al mismo tiempo, esperamos que la comunidad global pueda apreciar nuestros esfuerzos para mejorar las relaciones del Estrecho, y no siga una política de aplacamiento hacia un agresor potencial, o tolerar los esfuerzos de China a la hegemonía regional. El continente Chino debe detener y abandonar sus planes para promulgar la “ley antisecesión” para evitar el incremento de la tensión en el Estrecho.
Last Update: February 17, 2005