Ciudadano Libre


El Nuevo País. 11 de Octubre de 2004

Por Ramón Guillermo Aveledo

Asomémonos a la ventana y miremos en Taiwán cómo pueden un liderazgo acertado y un gran pueblo, construir el éxito por sobre las dificultades, las carencias y los errores.

A mí también me provoca hablar de otra cosa. Salirme del círculo vicioso de nuestra política local empantanada y, en la reflexión ajena, en vez de conformarme con ver las cosas como son y preguntarme por qué, atreverme a pensar en cosas que nunca han sido y preguntarme por qué no.

El diez celebró su día nacional. Su tradición reivindica la fundación de la República China en 1911 una vez depuesta la dinastía Manchú y la lucha del doctor Sun Yat Sen, fundador de la Sociedad para el Renacimiento de China y el Kuomingtan. En 1949, derrotada la ocupación japonesa, una guerra civil que ganaron los comunistas sacó a los nacionalistas del poder y de China continental, éstos mudaron el gobierno de Nanking a la despoblada y pobre isla de Taiwán (Formosa), donde se ha logrado levantar una sociedad próspera, con elevado nivel de vida e impresionantes avances tecnológicos y económicos y, desde hace ya varios años, también una democracia viva.

Taiwán tiene un número de habitantes similar al nuestro sobre un territorio mucho menor, lo cual la convierte en la segunda área más densamente poblada del planeta. Sus recursos naturales no son abundantes: pequeños depósitos de carbón, gas natural, piedra caliza, mármol y amianto. Sus reservas internacionales pasan los doscientos treinta y un millardos de dólares. Su producto interno bruto crece sostenidamente, al finalizar el segundo trimestre de este año iba por 7.7% y su producción industrial sube a 9.5, con inflación anual de 2.5 y desempleo que no llega al 2%. Balanza comercial y cuenta corriente positivos. Sus exportaciones rebasan cómodamente los cien millardos de dólares, la mitad es maquinaria, equipos eléctricos de alta tecnología electrónica. E194% de los taiwaneses lee y escribe y, para 1996, casi ochocientos mil iban a la universidad. La educación se lleva el veinte por ciento del presupuesto nacional y una proporción similar del gasto público - -provincial y local, uno de cada cuatro taiwaneses asiste a la escuela y hay un docente porcada veintiún estudiantes. Hay un médico por cada novecientos cuarenta y ocho habitantes y una cama hospitalaria por cada doscientos cuatro. La expectativa de vida es 72 años en los hombres y 80 en las mujeres. El ingreso per cápita de un ciudadano de Taiwán está por los quince mil dólares.

Nadie está condenado a la pobreza y el populismo.

Last Update: October 23, 2004

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